La cultura técnica de una sociedad en un momento dado se caracteriza, en el caso de la cultura técnica incorporada a los sistemas técnicos de que dispone esa sociedad, por la posesión de: conocimientos técnicos y científicos habilidades técnicas de diseño, producción y uso de artefactos, objetivos incorporados a los sistemas técnicos y valoración de sus resultados, actitudes ante el riesgo, la incertidumbre, el cambio social necesario asociado a los diferentes sistemas técnicos, etc.
En el caso de la cultura técnica no incorporada a sistemas técnicos, aunque referida a ellos o relevante para su producción, uso, etc., la cultura técnica correspondiente se caracteriza por la posesión de: conocimientos básicos (científicos, en el caso de la cultura tecnológica), no incorporados a sistemas técnicos, pero con potenciales aplicaciones técnicas, representaciones simbólicas de la realidad, especialmente de los sistemas técnicos y sus, relaciones con la sociedad, mitos tecnológicos en segundo lugar por poseer reglas de actuación de carácter social, moral, religioso, político, económico, etc., que pueden ser significativas para el comportamiento relativo al uso y desarrollo de sistemas técnicos; y finalmente encontramos valores y preferencias significativas para el uso y desarrollo de sistemas técnicos. Por ejemplo la valoración de la vida puede tener incidencia en el desarrollo de las técnicas médicas, la preferencia por la estabilidad frente al cambio puede impedir las innovaciones tecnológicas, etc.
La más notable es seguramente la influencia que el reloj mecánico tuvo sobre la organización de la vida de toda la sociedad occidental a partir de finales de la Edad Media. La idea de un tiempo uniforme y constante y de intervalos invariablemente iguales sólo se pudo extender a partir de la disponibilidad de relojes mecánicos con un nivel suficiente de precisión y fiabilidad.
La
comunicación virtual como una construcción social y sus implicaciones en las
formas de vida y las costumbres.
Los investigadores coinciden en que en los países industrializados ver la TV, el medio de comunicación por excelencia, se ha convertido en la segunda actividad a la que más tiempo dedican los niños y niñas y los jóvenes después del dormir. Según un estudio del Consejo de Europa, los jóvenes europeos pasan una media de 25 horas semanales delante de la TV, o sea que le dedican un mes y medio cada año. Además, en diferentes estudios europeos se subraya el hecho de que los chicos y chicas miran en la TV todo tipo de programación, la misma que sus padres y madres. Este punto es de vital importancia en el análisis de los jóvenes y la TV. En base a los datos obtenidos en la investigación subvencionada por el Consorci de l'Institut d'Infància i Món Urbà, bajo el título La influencia de las tecnologías de la información y comunicación en la vida de los chicos y chicas de 12 a 16 años, llevada a cabo por tres equipos de investigación, de la Universidad de Barcelona y la Universidad de Gerona, constatamos que las tecnologías audiovisuales, los multimedia, los programas de TV y otras tecnologías influyen en la vida cotidiana de los jóvenes, en sus estilos de vida, en el uso que hacen de su tiempo libre e, incluso, en las formas como se relacionan y comunican con los otros.
Las comunidades de
aprendizaje a través de
internet.
Comunidad de aprendizaje:
Son grupos de personas que se encuentran en un mismo entorno, ya sea virtual o presencial, y que tienen un interés común de aprendizaje con diferentes objetivos e intereses particulares. Se basan en la confianza y en el reconocimiento de la diversidad y la disposición para compartir experiencias y conocimientos. A través de éstas se busca establecer procesos de aprendizaje a largo plazo que apuntan a la innovación, el desarrollo de capacidades, el mejoramiento de la práctica y el fortalecimiento de los vínculos entre miembros -las sinergias.
Red de informaciòn:
Unidades de información que surgen de la necesidad de “comunicar, adquirir y verificar la información, así como de intercambiarla”